Este 5 de junio, el ministro de Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin, disertó en la apertura del Foro Uruguay-Unión Europea: Nuevo Horizonte de Negocios con la Puesta en Marcha del Acuerdo Unión Europea-Mercosur, ocasión en la que remarcó que este nuevo mercado compuesto por 750 millones de personas permite a Uruguay materializar beneficios para sus sectores exportadores, a partir de una agenda compartida y compromiso basado en la apertura y la previsibilidad.
En su oratoria, aseguró que la aplicación de dicho acuerdo, a partir del 1.° de mayo de 2026, implicó un antes y un después. Para Uruguay, agregó el canciller, este hito posibilitará el fortalecimiento de vínculos económicos y políticos.
En el encuentro, que se desarrolló en el hotel Sofitel de Montevideo, Lubetkin dedicó un capítulo a la relación entre Uruguay y el bloque europeo, sustentada en una comunidad histórica de valores y principios compartidos, que han permitido mantener un vínculo especial del desarrollo, basado en la democracia, el respeto de los derechos y la defensa del multilateralismo, que abren nuevos ámbitos de cooperación.
Lubetkin recordó que la UE es uno de los principales socios económicos de Uruguay y pilar fundamental de su proceso de transformación productiva. Añadió que las inversiones europeas han contribuido de modo histórico al desarrollo de los sectores estratégicos del Uruguay y continúan desempeñando un papel central en energía, logística, infraestructura, servicios e innovación.
El canciller dijo que nuestro país se ha consolidado como referente internacional en materia de transición energética y ha demostrado que es posible abarcar crecimiento económico, seguridad energética y sostenibilidad ambiental.
Al respecto, expresó que hoy se impulsan nuevas inversiones vinculadas a las energías renovables, la movilidad sostenida, la economía circular y el desarrollo del hidrógeno verde. Asimismo, consideró que el conocimiento, la innovación, la ciencia y la tecnología serán determinantes para mejorar la competitividad de la economía y, por ende, de las empresas y los trabajadores del país.