Teherán respondió a los ataques de Israel contra Líbano amenazando con suspender las conversaciones con Washington, un posible revés para los esfuerzos de Trump por desvincularse de la impopular guerra con Irán.
Un periodista le preguntó a Trump sobre una información del medio estadounidense Axios que aseguraba que, durante una llamada telefónica el lunes, el presidente le había dicho a Netanyahu que estaba "completamente loco" y lo había acusado de ingratitud.
"Lo hice", declaró Trump al podcast Pod Force One, en una entrevista emitida el miércoles. "No diría que estaba enfadado. Estaba un poco molesto por su constante conflicto con Líbano".
Y añadió: "Bibi me cae muy bien. Y trabajo muy bien con él".
Trump está lejos de ser el único presidente estadounidense que ha tenido roces con el primer ministro israelí.
Netanyahu cuenta con un largo historial de poner a prueba la paciencia de la Casa Blanca, pero también de sobrevivir políticamente a cualquier repercusión que ello conlleve.
Este último enfrentamiento se produce en un momento en el que Trump sopesa un acuerdo que ampliaría el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán y abriría